La fábrica de cerámicos Cerro Negro, una de las más grandes y emblemáticas de Olavarría, despidió a 96 trabajadores de su planta ubicada sobre la Ruta 226. La empresa justificó la medida por la fuerte caída en la demanda de materiales y la paralización de la obra pública, lo que generó preocupación en la comunidad y en el sector gremial.
Las autoridades de la empresa explicaron que la retracción de la actividad económica impactó directamente en la venta de pisos y ladrillos, provocando pérdidas significativas durante 2024 y un agravamiento en 2025. «La caída en la demanda y la paralización de la obra pública son factores determinantes», señalaron fuentes de la compañía.
El conflicto en Cerro Negro no es nuevo. En enero, la planta de ladrillos ya había sido paralizada por un exceso de stock, lo que llevó a una reducción salarial del 20% para los empleados. Sin embargo, la crisis no se revirtió y, ante la falta de recuperación en las ventas, la empresa tomó la drástica decisión de reducir su personal.
A pesar de los intentos de los gremios y autoridades laborales por frenar los despidos masivos, la empresa mantuvo su postura. Por su parte, los trabajadores que aún conservan su empleo declararon el estado de asamblea permanente y no descartan manifestaciones o medidas de fuerza si no obtienen respuestas favorables.
Los representantes sindicales advirtieron que esta situación no solo afecta a los despedidos, sino que pone en riesgo la estabilidad de toda la planta. «No hay garantías de que no haya más despidos en el futuro si la demanda sigue en caída», expresaron desde el sector gremial.
Históricamente, Cerro Negro ha sido una de las principales fuentes de empleo en Olavarría, por lo que la noticia de los casi 100 despidos impactó fuertemente en la comunidad. Muchas de las familias afectadas dependen de estos ingresos y enfrentan un futuro incierto. «No sabemos qué vamos a hacer, el mercado laboral está complicado y encontrar otro empleo no será fácil», expresó un trabajador despedido.
En este contexto, la incertidumbre sobre el futuro de Cerro Negro y del sector cerámico en general es una preocupación latente. Analistas advierten que, si la demanda de materiales sigue en baja y la obra pública no se reactiva, más fábricas podrían atravesar situaciones similares.
Mientras tanto, los trabajadores esperan que se logre algún acuerdo que permita revertir la crisis y evitar nuevos despidos, mientras que la empresa insiste en que la solución depende de la recuperación del mercado. La ciudad de Olavarría sigue en vilo frente a un conflicto que refleja el complejo panorama económico del país.